Felicidad, el valor que nos hace campestrinos

En el Colegio Nuevo Campestre tenemos la misión de forjar desde la academia la dimensión personal y ética en nuestros estudiantes, haciendo que ellos mismos decidan y construyan sus creencias, conductas y actitudes basadas en la felicidad y el respeto. 

Cátedra de Felicidad, es la asignatura que brinda las herramientas necesarias para forjar la ética y valores en nuestra comunidad estudiantil, desde la premisa que el cuidado y el amor es una costumbre de vida, además, que el compromiso real consigo mismo, permite hacer y formar un ser humano líder de su vida, capaz de ser un constructor de una sana convivencia. 

Esta asignatura está estructurada con talleres, actividades y lecturas de desarrollo personal, grupal y  familiar, profundizando los cuatro ámbitos personales fundamentales: cuidado y amor por sí mismo, inteligencia espiritual, inteligencia emocional y ámbito social. 

El cuidado y amor por sí mismo, permite el desarrollo de manera progresiva de la autoestima, y mediante ejercicios y actividades los estudiantes conocen e integran en su vida diaria conceptos como: el autoconocimiento, autoconcepto, autoevaluación, autocuidado y autorespeto. Haciendo que ellos reconozcan su identidad, esencia, valores personales y los motores de vida.

Se entiende como inteligencia espiritual la propia esencia del ser humano, esa conexión interior que se tiene con el espíritu, la apreciación de lo bello, el poder de las palabras, las conexiones que nos unen y los otros estados indescifrables de la humanidad. El desarrollo de este concepto permite sensibilizar a los niños y niñas del colegio sobre los aspectos relacionados con su espiritualidad haciéndolos conscientes de su interior. 

 

Por otro lado, para afianzar su inteligencia emocional se hace uso del reconocimiento de emociones con el fin de encontrar el control y manejo adecuado de estas. En la búsqueda de este autocontrol los niños, niñas y jóvenes reconocer habilidades como: la conciencia emocional, autorregulación, motivación, adaptación a cambios, resolución de conflictos, liderazgo, empatía, asertividad  y sentido de vida. 

 

Finalmente, concientizar sobre el aporte personal que cada ser humano brinda en el  ámbito social, permite que los estudiantes forjen actitudes de conocimiento, tolerancia y validación de los otros sin importar la condición humana dada en lo social, racial, sexual, cultural, religiosa o ideológica, aportando así a la construcción de una sana convivencia.

 

Como colegio pretendemos formar y hacer seres humanos felices, caracterizados por su actuar diario capaz de alcanzar el bien en cada obra, no viendo el bien como una cualidad sino como el fin mismo de las acciones, entendiendo el bien como el cuidado y el amor hacia sí mismo y lo que hace parte de su entorno.  

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