Servicio Social

El servicio social se entiende como una herramienta en la cual un estudiante presta a la colectividad una ayuda de tipo comunitario, por medio del cual a su vez está formando su personalidad y carácter en actitudes que favorecen valores, que a la final serán pilares fundamentales en su desarrollo personal y social.

El tiempo libre a su vez es todo aquel espacio temporal que las personas dedican a otras actividades diferentes de su trabajo o estudio, y que generalmente debiera dedicarse a actividades recreativas o culturales que favorezcan el sano desarrollo de la personalidad y la salud física en pro de la creación de factores de protección sobre las dos anteriores. Es por esto que una persona con hábitos deportivos, recreativos o culturales, que aprovecha su tiempo al máximo, crea sobre sí misma un escudo protector tanto a nivel físico como psicológico, que permite su crecimiento sano y alejado de las diferentes problemáticas que por hábitos sedentarios afectan al ser humano.

De esta forma nuestros jóvenes de grado Decimo prestan a la comunidad un servicio, que promueve el establecimiento de actividades recreativas  dentro de la institución en la hora de recreo. Las actividades realizadas por ellos, están dirigidas al aprovechamiento del tiempo en los descansos, organizando juegos, deportes o campeonatos de diferente tipo, y que se desarrollan de manera sistemática y periódica, promoviendo una cultura deportiva y de sana competencia entre ellos. 

De esta manera  el colegio además debe velar porque sus estudiantes del ciclo media vocacional cumplan con el requerimiento del servicio social,  se generan estrategias para que la comunidad educativa optimice el aprovechamiento de  los espacios físicos que brinda la institución y realice en los tiempos de descansos actividades que le permitan la recreación y la diversión, preocupándose por su buena condición física, para formar a los estudiantes en una adecuada escala de valores y cultivar en ellos actitudes y hábitos que los preparen para un compromiso solidario con la comunidad. Esto permite que además se genere  sentido de pertenencia  y se adquieran comportamientos tendientes a optimizar los espacios que brinda el colegio de forma espontánea y autónoma, ya que la institución representa el lugar donde más tiempo pasan,  por lo cual es considerado  un segundo hogar.