Horizonte Institucional

Respeto

El respeto es un valor que permite que el hombre pueda reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de aquello que se desea respetar; es decir, es: conocimiento y aceptación. Podemos definir el respeto como la combinación de dos actitudes vitales:

 

ATENCIÓN

La primera actitud de un individuo hacia lo que se intenta respetar es la atención; es fijar la conciencia personal sobre una persona, idea, colectividad, etc. De una manera desprevenida y abierta.

INTENCIÓN

Una vez puesta la atención sobre el objeto de estudio, el individuo mismo debe tomar la determinación de mantener su atención, es decir, debe acompañarla de una acción específica de la voluntad. Si el individuo tiene la intención, prestará su atención, aprenderá, conocerá y finalmente respetará el objeto en cuestión. La intención es postular, comprometerse. 

Del respeto como valor, se desprende una familia de valores que se caracterizan según el objeto del mismo: 

a.    Respeto por sí mismo:  Auto-estima, Auto-conocimiento, Autodominio

b.    Respeto por la familia - Amor filial

c.     Respeto por los amigos – Amistad

d.    Respeto por el cónyuge – Amor de pareja

e.    Respeto por los diferentes grupos y la sociedad: Civismo, Tolerancia, Diversidad, Trabajo en grupo, Bien común

f.     Respeto por Grupos e ideas: Lealtad

g.    Respeto por el Mundo físico: Orden, Ahorro, economía, Uso justo

h.    Respeto por el Mundo abstracto:  Ciencia y tecnología, Estética, Transcendentalidad